La edificación sustentable, una solución efectiva

Yermys Peña on April 24, 2017

Los arquitectos diseñan edificios para llenar las necesidades del hombre y darle una mejor calidad de vida. Pero la construcción sostenible va más allá, también conserva el medio ambiente, aportando soluciones integrales a los problemas que nos enfrentamos en el presente y cuidando de esta forma, las necesidades de las futuras generaciones.

El diseño y la construcción sostenible proporcionan beneficios económicos, ambientales y sociales como resultado del uso responsable de los recursos.

La edificación sostenible busca principalmente minimizar el impacto ambiental con respeto y compromiso durante todo su ciclo de vida, esto es desde su diseño, hasta su construcción, operación, mantenimiento, renovación y demolición. El cambio climático global y la destrucción del hábitat son desafíos que exigen respuestas urgentes.

Tanto el transporte como el sector de la construcción son los que más energía y recursos no renovables demandan. Entonces desde la arquitectura sustentable se trata de cambiar en  la forma de vida.

Hablar de edificaciones sustentables es hablar de beneficios a corto y a largo plazo.

Beneficios Económicos

En los costos iniciales del proyecto aunque se crea que las construcciones ecointeligentes son más costosas, en realidad no siempre es así, siempre que se tenga las estrategias de gestión más eficaces de los recursos que permiten reducir sistemas eléctricos, mecánicos y estructurales. Además, debemos hacer el análisis de costo a largo plazo, pues los costos operacionales y de mantenimiento serán siempre menor en los edificios verdes.

El coste del consumo de energía es tal vez el beneficio económico más inmediato que aplica diseño sostenible en una edificación, debido a la implementación de estrategias ecoeficientes. En promedio un edificio verde usa 30% menos que un edificio convencional.  Estos ahorros provienen principalmente de una mejor envolvente del edificio, el uso de equipos coeficientes y los sistemas de energía renovables.

Un edificio sustentable requiere un 25% menos de agua que uno tradicional. Esto se logra a través de la recolección de aguas lluvias en las cubiertas y el reciclaje de las aguas grises para uso en la irrigación de jardines o sistemas sanitarios.

La mayoría de las empresas por una cuestión de responsabilidad social, de eficiencia de la operatoria y el mantenimiento, tratan de tener edificios o algo que tenga que ver con lo sustentable. Incluso hay empresas que pagan un diferencial en el alquiler (quizá de hasta un 10% más) y de compra (hasta de un 30%) para estar en este tipo de edificios.

Beneficios Ambientales

La arquitectura verde, al usar menos energía, genera menos CO2 a través de su operación, evita la producción de gases de invernadero (GEI) y contribuye en menor medida al fenómeno del calentamiento global.

Con el control en el uso de refrigerantes para equipos de aire acondicionado y productos de aislamiento térmico se minimiza el daño a la capa de ozono.

Los materiales usados en estos edificios poseen pocos o mínimos riesgos de emisión de gases tóxicos en su fabricación y al final de su uso.

Con la instalación de techos verdes se aumenta la cantidad de calor absorbida y se evita el conocido efecto de la isla de calor en la ciudad.

Las prácticas de construcción sostenibles persiguen crear edificios más respetuosos con el medio ambiente y ser más ecoeficientes en el uso de recursos. Los edificios verdes pueden ayudar a proteger la biodiversidad al resguardar los espacios abiertos, restaurar sitios ecológicamente dañados, creando hábitat para la fauna silvestre en sitios como los tejados.

Beneficios Sociales

Una persona que trabaja en condiciones adecuadas de iluminación incrementa un 15% su capacidad de respuesta y comete un 20% menos errores que una que ocupa un ambiente con luz deficiente. Un empleado que trabaja en un ambiente cuidado se encuentra satisfecho y aumenta considerablemente su productividad.

Los edificios verdes contienen una combinación de medidas, tales como el incremento y aprovechamiento de la luz diurna, optimización de la iluminación artificial, controles de insolación, confort térmico, ventilación natural, seguimiento y control de la calidad de los sistemas de climatización, reducción en el uso de materiales tóxicos (pinturas, adhesivos, maderas, productos químicos…), que ayudan a reducir los agentes contaminantes que causan enfermedades, mejorando la salud de sus habitantes.

Los edificios sostenibles reducen la demanda en las infraestructuras y servicios municipales, ya que tienen más baja demanda de agua y producen menos aguas residuales que los edificios convencionales.

Algunos de los impactos ambientales más importantes de los edificios son la erosión que ocurre durante la construcción y el incremento de las aguas pluviales que resultan del uso de superficies impermeables. La gestión del solar, el paisajismo y acciones como la instalación de tejados verdes pueden reducir drásticamente estos problemas.